Jul 232016
 

dineroPor José Victoria

Casi nadie duda que estamos en vísperas de un viejo/nuevo gobierno central. En agosto, Mariano Rajoy repetirá legislatura en la Moncloa. Y será una legislatura breve. Los apoyos de Ciudadanos, incondicional y los condicionados del nacionalismo periférico de derechas permitirán al presidente gallego volver a residir durante una temporada compulsa en La Moncloa. Pero sin presupuestos, el gobierno no sirve para nada. Y nadie querrá apoyar los presupuestos de Mariano.

Y es que el pasivo Rajoy, si ha dejado algo claro a lo largo de sus ocho años de oposición y casi cinco de gobierno es incompetencia para tomar decisiones y en definitiva, para gestionar. También que sólo el despropósito conjunto del PSOE y Podemos le permitirán esta nueva oportunidad… fallida.
Y lo que es peor que Rajoy va a gobernar porque la izquierda española no ha querido asumir los graves problemas que debe afrontar el país en estos próximos años.
Y esos problemas no se limitan al desarrollo de un marco legislativo y financiero de la España federal.
Con independencia de los modelos defendidos por unas organizaciones u otras, el gobierno que salga del Parlamento deberá asumir un nuevo sistema de financiación de la seguridad social y un sistema fiscal que evite la disparatada situación actual donde sólo pagan impuestos los sectores que más deberían contribuir al crecimiento de la demanda interna.
Los liberales que han gestionado la economía nacional de estos últimos años tienen los días contados. Para nadie es un secreto que los liberales, los aprendices de brujo que se siguen inspirando en Milton Friedman y sus monetarias de Chicago poco tienen que hacer en gobiernos, como los de la Unión Europea, que tienen cedida la soberanía monetaria a un banco que está en Alemania.
Y en esas ¿que les queda a nuestros administradores?: pues sólo la política fiscal. Y ahí está la clave de problema, la madre de todas las batallas. Cuando se debatan los presupuestos es poco factible que PSOE y Podemos apoyen la política fiscal del PP, imposible salvo que quieran ver a sus votantes huir en desbandada.
Y que le quedará al PP. Pues negociar con Cs, cosa fácil, porque su política fiscal es idéntica y buscar el apoyo de los independentistas catalanes y vascos. Antes siempre conseguían su apoyo con unos cuantos miles de millones suplementarios de inversion. Pero creo sinceramente que esa etapa se ha acabado. Y sin presupuestos no hay gobierno. Sólo nos queda un elemento decorativo. Mariano Rajoy.

Share

Sorry, the comment form is closed at this time.