Jul 052016
 

Iglesias ErrejonPor José Victoria
Ya ha transcurrido más de una semana desde la tormentosa cita electoral española sin que se vislumbre nuevo gobierno. Sin que la aritmética ayude, parece que las voluntades apunten a un gobierno. El nuevo/viejo ejecutivo, si es presidido por el registrador de la propiedad, Mariano Rajoy, lo será en minoría, sin acuerdos con nadie en materias sensibles como la política económica, la reforma fiscal, o el déficit de la seguridad social…. Tan solo en la llamada cuestión territorial parece que encontrara el apoyo el Cs… Y poco más.

El Gobierno que presida el líder impopular/popular será, previsiblemente, un ejecutivo de corto recorrido que facilite un buen argumentario al resto de las fuerzas electorales la convocatoria de unas nuevas elecciones. Un año o dos… No más.
Para Podemos, eso tiempo lo pintan en calvo para transformar Unidos Podemos.
Del caótico ejército de Pancho Villa, que es, en una nueva formación moderna dinámica, pegada a las nuevas posibilidades que ofrece la tecnología al servicio de una organización política. Lo que proponen sus impulsores, sin embargo, es más un partido de corte clásico, aburrido y nada sexy. Se trataría de una institución donde la capacidad de decisión de sus bases esté supeditada, como ahora, al dictado de la dirección o la fama de los contrincantes.
De sobra ha quedado en evidencia en estos casi tres años de la organización/desorganizada para demostrar limitada capacidad de los teóricos de la política a poner en marcha una fuerza política merecedora de tal nombre. Solo a modo de ejemplo esta la ineficacia de su Comisión de Garantías que acumula miles y miles de expedientes pendientes de resolución,
Pero fe tienen por arrobas los; ¿inscritos, activistas, militantes? De la actual Podemos y futura Unidos Podemos…. ¿Será una organización unitaria o trina, será un partido o una plataforma? ¿será? Todo son dudas y solo una certeza. La organización hasta ahora desorganizada, posiblemente la más caótica de la reciente historia española, deberá decidir entre dos modelos.
Uno de ellos el “errejonista” quiere que el futuro Podemos se parezca mucho al actual Podemos. Ya ha creado una estructura propia en torno a la corriente Claro que Podemos y con ella cuenta para demostrar su fuerza en el próximo congreso… Sus líneas ideológicas son de sobra conocidas. Transversalidad, carencia de propuestas programáticas y fiar el programa a las respuestas que daría la tía de Errejón…Muy parecido al peronismo argentino y origen de todos los males que aquejan a aquel país del cono sur.
Del otro el modelo el “pablista” poco se sabe. Su objetivo sería la construcción de un frente amplio siguiendo el modelo uruguayo. El centro neurálgico sería un Unidos Podemos donde la segunda pone a los inscritos, la imagen y la marca y el PCE, después de desprenderse de ese instrumento inútil que es Izquierda Unida, los cuadros con experiencia y capacidad de organización que den cobertura a Alberto Garzón e Iglesias….
Los dos modelos se enfrentarán en un nuevo congreso constituyente antes que termine el año. Al final entre la tesis y la antítesis, ambos dos o tres, deberán llegar a un acuerdo. A ninguno le interesa romper la baraja. Se juegan su futuro político…
Eso siempre que el PSOE no se mantenga en sus trece, no se abstenga en la investidura del gran maestre de la corrupción Mariano Rajoy y que le dé por buscar una gran coalición con Unidos Podemos y Ciudadanos. Que todo es posible.

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