Dic 102014
 

PodemosUn grupo de economistas, todos ellos prestigiosos profesores de distintas universidades españolas han elaborado el informe “Un modelo de financiación de la Renta Básica para el conjunto del Reino de España: sí, se puede y es racional”. Los expertos defienden la viabilidad económica de la renta básica en España a través de la eliminación de las reducciones de la base del IRPF y el fin de las prestaciones públicas cuyo valor sea inferior a la asignación de la renta básica. El resultado final sería una reducción drástica en la desigualdad en la distribución de la renta y la simplificación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

El documento, elaborado por el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona, Jordi Arcarons; el catedrático de metodología de las ciencias sociales de la Universidad de Barcelona, Antoni Domènech; el profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Barcelona, Daniel Raventós; y el profesor asociado de la Escuela Superior de Negocios Internacionales Universitat Pompeu Fabra, Lluís Torrens analiza la viabilidad de una renta básica universal. La cantidad de esta prestación ascendería a 7.500 euros anuales por persona adulta y unos 1.500 euros anuales para los menores de edad.
Los economistas defienden la viabilidad de la implantación de la renta básica en España siempre y cuando se “sustituya toda prestación pública monetaria de cantidad inferior”. Cuando la prestación sea superior a la renta básica, esta “deberá ser complementada”, con el objetivo de que el perceptor no pierda poder adquisitivo.
La financiación del proyecto sería a través de eliminar todas las prestaciones monetarias públicas de volumen inferior al de la renta básica, gracias a ello, la Administración Pública dejaría de gastar unos 93.140 millones de euros.
Otra via para cubrir los costes del proyecto sería integrando la base del ahorro en la base general, para evitar que las rentas del capital, que en el actual IRPF constituyen la base del ahorro, sigan teniendo un tratamiento fiscal mucho más favorable que el resto de rendimientos.
Eliminando todos los factores que en el actual IRPF son considerados correctores de inequidad horizontal: los mínimos personales, así como la compensación entre rendimientos y las reducciones de las base, fundamentalmente por planes de pensiones y por rendimientos del trabajo y de todas las deducciones de la cuota.
También se tratarías de aplicar un tipo único de algo más del 49%, que si se combina con una renta básica, es altísimamente progresivo.
Sgún se explica en el documento, los 7.500 euros anuales de renta básica no quedarían sujetos al IRPF, es decir, el 49% de IRPF sería aplicado desde el primer euro obtenido a partir de esos 7.500 euros de prestación.
La consecuencia principal de este proyecto es que la gran mayoría de la población declarante actual en el IRPF y no declarante saldría ganando respecto a la situación actual. Solamente los sectores de la población con ingresos más elevados saldrían perdiendo con esta propuesta. Entre el 60 y el 70% de la población residente en España saldría ganando, de este modo la reforma significaría una gran redistribución de la renta de los sectores más ricos de la población al resto, es decir, lo contrario a lo que se ha producido en las últimas décadas.
El resultado final se traduciría en una transferencia neta de 35.000 millones de euros (equivalente al 3,5% del PIB) de los sectores más pudientes de la población a los que tienen menos recursos. Una cifra absolutamente razonable, muy por debajo de los ocho puntos porcentuales de menor presión fiscal que tiene España frente al promedio de la UE.

Share

Sorry, the comment form is closed at this time.