Oct 142014
 

Pablo IglesiasEcheniqueDurante estas últimas semanas se ha dado la impresión de que el fenómeno mediático político de la temporada, Podemos, podía ser víctima de desgarros internos. Y es normal. En vísperas de que la organización se transforme en partido político se han producido cientos de debates y propuestas… sobre todo y para todo. Debates éticos, políticos, organizativos…
Pero dentro del aparente caos todo se ha ido reconduciendo hacia tres puntos básicos. Si era necesario liderazgo político. Ese es el debate de uno o cuatro portavoces. La posibilidad de que un inscrito de Podemos este afiliado a otra organización, y vuelve el debate de su Podemos es un partido o un movimiento y en como se debe participar en las elecciones municipales.

Por José Victoria
Luego hay debates más folclóricos como la posibilidad de elegir integrantes del Consejo Ciudadano por la vía del sorteo. Pero eso son maniobras de distracción política a las que no prestamos atención aquí.
Las dos grandes propuestas que se presentarán para ser juzgadas por los inscritos de Podemos son igualmente democráticas y rupturistas respecto a los dos grandes partidos estatales por la participación de todos los inscritos en los procesos de elección y revocación de los responsables.
Una vez queda claro que el proyecto encabezado por Echenique y Pablo Iglesias son igualmente democráticos, lo fundamental es discernir si Podemos, despues de las votaciones, decide ser partido, movimiento o un híbrido de las dos cosas.
El proyecto Echenique parece apostar más por una organización/movimiento. La elección de cuatro o siete portavoces que van a poner voz a una coordinadora ciudadana crea una serie de contrapoderes en la organización que dificultarán la gestión del liderazgo y la necesaria rapidez de respuesta en situaciones de crisis.
Del otro lado, la propuesta del equipo de Iglesias de un/a secretario/a general cambiando la denominación del portavoz ha supuesto una apuesta por la sinceridad política. Desde el principio estaba claro que el portavoz del que se hablaba en el proyecto técnico era un secretario general que elegía a su ejecutiva de entre los miembros del Consejo Ciudadano. Pero no se atrevían a llamarle por su nombre.
Porque no nos engañemos. Todo este debate permitirá regular la convivencia y el reparto y gestión del poder en Podemos. Pero no se solucionará pior la vía de cual es más democrático, mas partido o mas movimiento. Se solucionará por la vía electoral. Puramente electoral.
Y ello porque nada de lo anterior es importante. Ni movimiento, ni partido. Lo fundamental en estos próximos días será saber si Pablo Iglesias será capaz de atraer a la fanaticada a un debate que en Reedit no ha sido capaz de atraer a un 10 por ciento de los inscritos. El 90 por ciento restante de los 130.000 inscritos solo quieren una nueva política. No les importan los procedimientos.
Sobre los resultados está claro que el equipo de los fundadores de Podemos lograrán una mayoria siempre que el porcentaje de votantes que participen supere ese 10 por ciento de militantes. A más participación, más votos para el equipo televisivo de Pablo y los fundadores. A menos participación, mas posibilidades para Echenique, Teresa Rodriguez y otros… El próximo 27 de octubre conoceremos la respuesta.

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